| Los ultimos accidentes provocados por la negligencia
de dueños irresponsables han vuelto a poner "de moda" por parte
de los odiosos medios de comunicacion el asunto de los perros de presa,
unos hermosos animales que, salvo excepciones, nunca han mostrado una especial
tendencia a la agresividad contra las personas.
Los perros de presa han sido seleccionados y perfeccionados por el hombre durante decenios con unico objetivo: Conseguir un animal de combate capaz de medirse contra otros perros o animales (toros), pero nunca para labores de guarda o defensa personal, ya que para esos cometidos existen otros perros mas eficaces. Todos los españoles deben tener el derecho de poseer uno de estos animales para su disfrute. En la mayoria de los paises del mundo las peleas de perros estan legalizadas y reguladas. En España, una nacion con una gran tradicion en estos espectaculos (corridas, encierros, etc...), existen minorias violentas que han impuesto a la mayoria de los españoles una legislacion retrograda que impide la celebracion normal de estos espectaculos. Por supuesto esto no quiere decir que no se celebren en toda España (la policia tiene cosas mas importantes que hacer que perseguir este deporte), pero mientras sigan siendo ilegales esta prohibido celebrar, promocionar o anunciar libremente estas peleas, y todo por una estupida ley que nosotros respetamos pero no compartimos. Cualquiera que posea un pittbull sabra la atraccion innata que estos animales tienen a luchar contra otros perros. El impedirselo es una cruel forma de maltrato. Si un perro de presa ataca a las personas (a no ser para defender a sus dueños de una agresion) somos partidarios de su sacrificio, especialmente si ese ataque se produce contra niños, viejos o mujeres. Luchemos por los animales y enfrentemonos con valentia a los violentos e intolerantes que tratan de extinguir a estas bellas y feroces maravillas de la naturaleza. No olvideis que el hombre tambien es parte de la naturaleza, por lo que sus creaciones siguen formando tanta parte de ella como puedan hacerlo la presa de unos castores o el nido de pajaro carpintero. |